CEJUM EN CERESO DE TANIVET

Julio César SÁNCHEZ GARCÍA

 

Pocos son los servidores públicos que se preocupan por brindar un servicio de calidad, pero sobre todo, se preocupan por la situación que viven las personas más desprotegidas de la sociedad, en especial aquellas que por diversas situaciones viven purgando una pena en el Centro de Readaptación Social (CERESO) de Tanivet, Tlacolula de Matamoros,

Una de ellas es la directora de los Centros de Justica para las Mujeres (CEJUM), Jhazibe Valencia de los Santos, quien informó que desde hace algunos meses, se hizo un análisis acerca de quienes atendían de manera sicológica a las internas que se encuentran en situación de reclusión en dicho CERESO, donde se percataron que las mismas necesitaban recibir esta atención.

Lamentó que los cánones sociales ponen terribles  etiquetas a las mujeres, “de que,  como son seres que necesitan un castigo, deben estar privadas de la libertad, y  hay que dejarlas ahí, no, por lo que por la experiencia que tenemos de todos los casos, sabemos que detrás de una mujer victimaria, se encuentra una señora víctima, de la sociedad, grandes abandonadas de la sociedad”.

A dichas personas nadie las visita, “mientras a un hombre en la cárcel acuden a verlo las mujeres de su vida, ya sea su madre, esposa, hijas, hermanas, todo el mundo los visita, en cambio, cuando una fémina entra a un reclusorio,  se olvidan de ellas hasta los hijos”.

Por lo que, independientemente por la razón por la que estén ahí, que es evidente que se encuentran purgando una condena, son mujeres que sufren demasiado, “entonces, hay que estar con ellas, acompañarlas, ya que  tienen que sobrevivir al tema de un encierro, por la causa que haya sido, justificada o no”.

Dijo creer en las instituciones  y sabe que están purgando una condena, pero también se les debe de apoyar, “hemos encontrado a tres grandes grupos de mujeres, el primero que está integrado por mujeres de reciente ingreso, las que ya van a salir porque ya purgaron condena y las que están adentro con sus hijos menores, ya que hay cerca de 12 pequeños en ese lugar”.

La normativa de la institución es que los niños se encuentren con las madres, solamente hasta los siete años de edad, por lo que se debe de imaginar el dolor de una madre que teniendo ahí a su bebé o niño o niña, donde puede ser que la mujer haya entrado ya embarazada a purgar condena; que haya concebido dentro del reclusorio; que al hacerlo lo hacen solamente con sus hijos, porque es difícil separar a una madre de sus creaturas.

“Hay que imaginar el terror que se le causa a una mujer sabiendo que se acerca el cumpleaños número siete de su hijo y se va a tener que desprender de ellos porque ya no puede seguir con ella, o de las mujeres a las que se les acaba de dictar una condena, o de las mujeres que van a salir a enfrentar a una sociedad completamente estigmatizante, que lo van hacer ya fichadas, que tendrán dificultad para encontrar un trabajo”, mencionó.

Lo anterior, porque han roto los cánones de las mujeres buenas de la sociedad, “por lo que aquellas que entran, salen, o que se desprenden de sus hijos, hay que empoderarlas emocionalmente, porque  de lo contrario, no van a poder, con una sociedad cruel, porque todos y todas, de verdad, no nos ponemos en sus zapatos y menos andamos en ellos”.

Por ello, desde hace meses iniciaron un trabajo enfocado para apoyarlas, como institución, “el estado tiene la obligación de apoyarlas, entonces, el CEJUM de la entidad oaxaqueña, que es el segundo en la República Mexicana, aparte del de Chihuahua,  ha iniciado con este tema, que ya lo han reproducido otros centros de justicia, de ir a apoyar a estas mujeres”.

Indicó que si se quiere una verdadera readaptación social, se tiene que empezar por la cuestión emocional, “además que es de suma importancia el empoderamiento económico que tengan las reclusas, a las cuales se les debe de enseñar oficios, pero, si ellas no están sanas emocionalmente, con todo ese encierro que legalmente han tenido que purgar, esas mujeres no se van a rehabilitar jamás”.

Por lo que el personal de CEJUM, todos los martes se encuentran en el reclusorio de Tanivet, de 10:00 horas a las 15:00 horas, brindando terapias grupales, “acompañándolas como institución , por lo que nuestro equipo de psicólogas se van rotando para estar ahí y nos ha abierto las puertas la Secretaría de Seguridad Pública (SPP) , a quienes agradezco mucho su invaluable apoyo para lograr un objetivo común, la readaptación social de estas mujeres, que por diversos motivos se encuentran purgando una sentencia”.

Las cárceles y quienes se encuentran dentro de ellas están estigmatizadas, lo cual para Valencia de los Santos, no tiene que ser así, “tengamos fe en la humanidad y en sacar lo mejor de las personas, no todos ni todas son así, por lo que son muchas las circunstancias que hacen que una persona se encuentre ahí adentro, lo que sí sé es que en el caso de las mujeres, todas están sufriendo, por lo que tenemos que ir ahí y no dar por hecho, ni que todo el que está ahí es malo, es más, está última etiqueta  hay que quitarlo”.

“Son personas que  por azares del destino, fueron  víctimas de circunstancias, nadie está ahí por gusto, entonces, si estamos para servir a las mujeres, no podemos olvidar a ningún sector de la población, y mal haríamos en el CEJUM de estimagtizar a las mujeres, aquí no se hace así, cualquiera que fuera la razón, ya que estamos para apoyarlas y lo seguiremos haciendo”, concluyó.

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